Objetivo del juego
En Flores, cada jugador intenta crear el jardín más armonioso y valioso posible colocando cartas de colores y números en su área de juego. El reto principal consiste en respetar reglas específicas de agrupación numérica mientras se forman grandes zonas del mismo color para conseguir la mayor cantidad de puntos al final de la partida.
Preparación
Cada jugador recibe una carta aleatoria y la coloca en su área de juego como inicio de su jardín. El resto de las 108 cartas se divide en varias pilas: una permanece completamente boca abajo y las demás muestran su carta superior boca arriba. Las cartas incluyen cuatro colores distintos y valores del 1 al 4. Se deja espacio suficiente para que cada jugador construya libremente su campo de flores durante la partida.
Cómo jugar
En tu turno debes tomar la carta superior de cualquiera de las pilas disponibles. Puedes elegir entre arriesgarte con una pila boca abajo o seleccionar una carta visible de una pila descubierta. Después de robarla, debes colocarla en tu jardín.
Las cartas pueden colocarse adyacentes a otras ya jugadas o encima de cartas existentes para modificar grupos y patrones. La clave está en cumplir las restricciones numéricas: los grupos de cartas con número 2 deben formar exactamente grupos de dos, las de número 3 grupos de tres y las de número 4 grupos de cuatro. Las cartas con número 1 no pueden tocarse entre sí ortogonalmente. Además, crear áreas grandes del mismo color y aprovechar cartas con mariposas otorga puntos adicionales.
Fin del turno
Una vez colocada la carta, el turno termina inmediatamente. Si la carta tomada provenía de una pila boca arriba, se revela automáticamente la siguiente carta de esa pila. Los jugadores continúan alternando turnos hasta que alguien tome la última carta de una de las pilas disponibles.
Fin del juego
La partida termina cuando un jugador roba y coloca la última carta de una pila. Después se revisan todas las reglas de agrupación. Las cartas que incumplan las condiciones numéricas se eliminan del jardín junto con cualquier carta colocada encima de ellas, haciendo perder puntos al jugador. Luego se suman puntos por grandes grupos de colores conectados y por mariposas colocadas junto a cartas del mismo color. Gana quien consiga más puntos y construya el jardín más equilibrado y floreciente.


