Devir

El abejorro tramposo

Divertido juego de cartas donde hacer trampa forma parte de la mecánica, ya que los jugadores intentan deshacerse de sus cartas sin ser descubiertos.

Jugadores3 - 5
Duración30 mins
Edad7+
Desde
MX$320.00
Edición en Español

Objetivo del juego

En El Abejorro Tramposo debes ser el primer jugador en quedarte sin cartas. La gran diferencia con otros juegos de cartas es que aquí las trampas no solo están permitidas, sino que forman parte central de la mecánica. Los jugadores pueden esconder, dejar caer o deshacerse secretamente de ciertas cartas mientras intentan no ser descubiertos por el Gusano Guardián. Además de hacer trampas, también tendrás que jugar cartas siguiendo colores y resolver efectos especiales de distintos insectos que alteran constantemente la partida.

Preparación

Se coloca la carta de polen al alcance de todos los jugadores y una carta de langosta entre cada par de jugadores vecinos. Después se elige al azar quién será el Gusano Guardián y recibe la carta correspondiente. El resto de cartas se barajan y se reparten entre todos los jugadores. Las cartas sobrantes forman un mazo boca abajo en el centro de la mesa y se revela una carta para iniciar la pila de descarte. Cada jugador mantiene sus cartas ocultas mientras el vigilante permanece atento a cualquier intento de trampa.

Cómo jugar

En tu turno debes jugar una carta que coincida en color con la carta superior de la pila central. Si no puedes jugar, robas una carta del mazo. Muchas cartas tienen efectos especiales que provocan situaciones caóticas y rápidas entre los jugadores.

Las cartas especiales añaden interacción constante: las avispas obligan a reaccionar rápidamente, las arañas y telarañas fuerzan a jugar tipos específicos de cartas, las mariposas permiten regalar cartas y las abejas polinizadoras usan la carta de polen para penalizar rivales. Además, las cartas de Abejorro Tramposo no pueden jugarse normalmente; la única manera de deshacerte de ellas es haciendo trampa sin que el Gusano Guardián te descubra. También puedes intentar robar discretamente las cartas de langosta colocadas entre jugadores para hacer que otros roben cartas adicionales.

Fin del turno

El turno termina después de jugar una carta válida o de robar una carta si no puedes jugar. Sin embargo, durante toda la partida los jugadores pueden intentar hacer trampas incluso fuera de su turno, siempre que lo hagan discretamente. Si el Gusano Guardián atrapa a alguien haciendo trampa, el jugador descubierto recupera la carta ilegal, roba una carta de penalización y se convierte en el nuevo vigilante. Si el vigilante acusa incorrectamente a otro jugador, él mismo recibe la penalización.

Fin del juego

La partida termina inmediatamente cuando un jugador logra quedarse sin cartas en la mano. Para conseguirlo normalmente será necesario combinar estrategia, rapidez, distracción y trampas exitosas. Gana quien logre engañar mejor al resto de jugadores mientras evita ser descubierto por el Gusano Guardián.