Objetivo del juego
En Dragones del Mar cada jugador controla un clan de dragones marinos que busca proteger los reinos submarinos de los barcos piratas invasores mientras recolecta tesoros y expande su influencia. El objetivo principal es obtener la mayor cantidad de puntos de victoria al final de la partida mediante el control de los distintos reinos marinos, el cumplimiento de misiones, la recolección de oro y tesoros, y la correcta colocación estratégica de dragones en el tablero. La gestión del espacio es fundamental, ya que los dragones son territoriales y no pueden colocarse junto a otros dragones del mismo clan.
Preparación
Se construye el tablero utilizando las secciones modulares de mar alrededor de la isla central, creando un mapa distinto en cada partida. Cada jugador elige un color y recibe las piezas de cabeza y cuerpo de sus dragones, además de monedas iniciales y cartas de patrón. Las cartas de misión y las cartas especiales de arrecife se preparan formando sus respectivos mazos. Después se colocan los barcos piratas en los espacios indicados del tablero y cada participante roba cartas de patrón para formar su mano inicial. Finalmente, se determina al jugador inicial y la partida comienza.
Cómo jugar
En su turno, cada jugador debe elegir una de las cartas de patrón de su mano y utilizarla para colocar un nuevo dragón o expandir uno ya existente en el tablero siguiendo la forma indicada por la carta. Cada colocación aumenta la presencia del clan en los distintos reinos marinos y puede permitir obtener tesoros, controlar zonas o acercarse a cumplir misiones.
La colocación tiene restricciones importantes: los dragones del mismo jugador no pueden tocarse ortogonalmente, lo que obliga a planificar cuidadosamente el crecimiento del clan. Además, colocar un dragón junto a los de otro jugador beneficia al rival otorgándole oro, por lo que cada movimiento puede ayudar indirectamente a los demás. A lo largo de la partida también se interactúa con barcos piratas, cartas de misión y efectos especiales de arrecifes, generando una mezcla de control de áreas, construcción de patrones y optimización táctica.
Fin del turno
Una vez colocados los dragones y resueltos los posibles efectos de tesoros, piratas, oro o misiones, el jugador descarta la carta de patrón utilizada y roba nuevas cartas hasta recuperar el límite correspondiente en mano. Después verifica si activó alguna condición especial o bonificación de reino y el turno pasa al siguiente jugador en sentido horario.
Fin del juego
La partida termina cuando ya no es posible continuar colocando dragones o cuando se agotan determinadas reservas del juego, dependiendo del número de jugadores. Entonces se realiza la puntuación final sumando los puntos obtenidos por mayoría en cada uno de los cuatro reinos marinos, las misiones completadas, los tesoros recolectados, el oro acumulado y otras bonificaciones especiales. El jugador con más puntos de victoria se convierte en el legendario protector de los mares y gana la partida.


